El Colegio de Farmacéuticos de Cádiz pone en marcha una campaña para concienciar a la población de la importancia de la receta

Los farmacéuticos gaditanos pretenden hacer una llamada a la responsabilidad de los ciudadanos en favor de su propia salud
Conseguir medicamentos que requieren receta médica, sin disponer de ella, supone un grave riesgo para la seguridad del paciente
ABRIL DE 2009. Presentar la receta médica en la oficina de Farmacia para que le dispensen determinados medicamentos es una exigencia legal y la mejor garantía para su salud. Saltarse esta exigencia no sólo atenta contra la ley sino que además puede acarrear graves problemas de salud para el paciente o el usuario del medicamento. Esta idea, sencilla y rotunda, es la que quiere divulgar entre la población de la provincia el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cádiz a través de una campaña de educación sanitaria.
Con el lema “La receta médica, la mejor garantía para tu salud”, el Colegio de Cádiz va a difundir material informativo con mensajes sencillos, concretos y directos a la población, a través de 10.000 dípticos y 500 carteles que serán distribuidos entre todas las farmacias de la provincia.
La institución que aglutina a los farmacéuticos de Cádiz pretende realizar una llamada de responsabilidad a la población, concienciando a los ciudadanos de que la obligatoriedad de la receta médica no es una imposición legal caprichosa, sino una norma cuyo incumplimiento puede generar consecuencias negativas.
La receta médica es el documento sanitario en el que el médico prescribe la medicación que necesita un paciente para su dispensación en la farmacia. Este documento se exige por motivos legales, éticos y sanitarios: existe una serie de medicamentos, llamados de prescripción médica, que únicamente pueden obtenerse en la farmacia mediante la presentación de la oportuna receta expedida por el médico, o en su caso el odontólogo. Estos medicamentos pueden reconocerse fácilmente por que así lo indican en el cartonaje, habitualmente con un círculo blanco y la leyenda “Con receta médica”.
Muchos pacientes no saben ver la importancia de la receta, como garantía de que un medicamento concreto está indicado en su caso y situación, y el hecho de haberlo usado con anterioridad o disponer de cierta información, con frecuencia sesgada y subjetiva respecto a su particular estado de salud, hace que lo demande inconscientemente tanto a nivel de prescripción médica como de dispensación farmacéutica, presionando hasta lo indecible para conseguirlo. Pero prescindir de la receta para aquellos medicamentos que la requieren, o de la oportuna visita al médico, equivale a automedicarse, una práctica desaconsejada por las autoridades sanitarias a nivel internacional.
Y es que el uso de medicamentos de prescripción médica sin receta puede provocar problemas graves de salud, especialmente con productos de alto riesgo como diuréticos, antibióticos, ansiolíticos, antidepresivos, anticonceptivos o medicamentos susceptibles de ser utilizados en prácticas de dopaje.
El Colegio de Farmacéuticos quiere hacer ver a las personas que consumen medicamentos, a través de esta campaña, que la receta no es un simple documento administrativo, sino que es la mejor y única garantía de que tanto la prescripción como la dispensación han sido precedidas por el diagnóstico de un médico. Y desde luego, la receta tampoco es un documento económico, o un cheque descuento para obtener los medicamentos a precio menor: es la salud lo que está en juego.
Los farmacéuticos de Cádiz pretenden concienciar a la población, en definitiva, de que hay que dejarse guiar por las recomendaciones de las autoridades sanitarias y de los profesionales de la salud frente a los consejos de familiares o amigos. Existe un claro riesgo de “banalización” del medicamento, frente al que el Colegio de Farmacéuticos quiere anteponer la protección de la salud pública de los ciudadanos, utilizando para ello las normas y directrices que establece la legalidad vigente.
El Colegio sigue así los pasos de una estrategia que ya iniciara la Organización Mundial de la Salud en 2004 con la creación de la “Alianza Mundial para la Seguridad de los Pacientes”, que se ha concretado posteriormente en nuestro país a través de la “Declaración de Profesionales por la Seguridad del Paciente” o la Estrategia para la Seguridad del Paciente emprendida por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía dentro del II Plan de Calidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía.
